Ayer tuvo el gusto de participar del Seminario organizado por Ciencias Económicas de la UBA, y el honor de compartir un panel con destacados y queridos colegas. Lamentablemente, algunos abusamos de nuestro tiempo de exposición y se hizo tarde para preguntas, así que si a alguno se le atragantó algún comentario, velada crítica o indignado improperio, ésta es una buena oportunidad para ventilarlo. Ésta fue mi presentación de ayer. Más allá de las obviedades del caso, mis 25 minutos de cháchara intentaron enfatizar una distinción que suelen pasar por alto muchos analistas de la macro de países sinuosos como el nuestro, incluyendo (más previsiblemente) sus propios hacedores de política: la diferencia entre stocks y flujos. El ejemplo más claro es el de una recesión que genera condiciones transitorias de crecimiento no inflacionario por encima de la tendencia (flujo), hasta que se consume el stock de capacidad ociosa fruto de la recesión.
Con esta aclaración, dejo aquí una suscinta sinopsis de la charla.