
Pasada la euforia por el paquete de rescate, el mercado (y la clase política europea) comienzan a ponderar un interrogante que el rescate no responde: ¿quiénes y cómo pagarán los platros rotos?
El partido es entre Alemania y Francia, pero también entre ortodoxos y eclécticos, y pone en juego no sólo la moneda y el crédito europeo, sino el esquema de metas de inflación en el que se basó la creación del Banco Central Europeo. Pero vayamos por partes.
¿Es suficiente el paquete? Si el obejetivo fue poner sobre la mesa el dinero necesario para que los débiles puedan prescindir de los mercados por los tres años impuestos por los alemanes a la vigencia del programa, lo anunciado basta para blindar a los PIGS (Grecia, Portugal, España, e Irlanda hasta 2013. Pero es insuficiente para blindar a los PIIGS – Italia es distinta en muchos aspectos, incluyendo su menor déficit y sus acreedores mayoritariamente locales, pero ¿cuánto discriminaría el mercado en caso de pánico?