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sábado, 8 de enero de 2011

De la distribución del ingreso a la distribución de la riqueza (el ahorro de la familia argentina, redux)

¿Puede un modelo de redistribución progresiva del ingreso llevar a una redistribución regresiva de la riqueza?

Pensemos un ejemplo simple. Imaginemos un mundo compuesto por capitalistas y trabajadores, en el que el gobierno favorece un modelo de crecimiento basado en la demanda interna mediante un incremento del gasto social, subsidios a los servicios, tasas de interés artificialmente bajas, y otras transferencias de ingreso que generan un boom de consumo privado a expensas de un recalentamiento inflacionario de la economía.

sábado, 18 de diciembre de 2010

¿Es el tipo de cambio?

Alguna vez desde este sitio argumenté que la inflación argentina obedece hoy tanto a factores de demanda (políticas expansivas) y de oferta (precio de la carne o boom de commodities), como a una práctica adaptativa de fijación de precios y salarios (apuntando, por ejemplo, a la inflación pasada más una prima preventiva), natural en regímenes de inflación crónica.

martes, 23 de noviembre de 2010

El adiós a las metas de inflación

Interesante discusión a raíz de la combinación del cambio de gobierno en Brasil (el país modélico de la emergencia latina) y la expansión monetaria gringa estilo Bretton Woods tardío.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Déjà vu: Acuerdo tripartito y el regreso de la política de precios y salarios

Acuerdo tripartito: tal parece ser el nuevo slogan oficial de campaña -aunque, vale aclarar, no es la primera vez que el gobierno juguetea con la idea de un gran pacto social como trasfondo de una concertación de precios y salarios que contenga la inflación creciente. La estrategia es adecuada: hoy ya estamos lejos de poder bajar la inflación sólo con política monetaria. Pero, al igual que en lo 80s, la iniciativa adolece de un obstáculo que el gobierno no parece dispuesto a salvar.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Todos somos heterodoxos

Más de una vez, al discutir con institucionalistas (pensadores que creen que las instituciones preceden al desarrollo, y que señalan la volubilidad vernácula de contratos y reglas como una razón fundamental de -parafraseando un clásico de la historia económica argenta- nuestros ciclos de ilusiones y desencantos), insisto en la endogeneidad de las instituciones, recordando hitos tales como la pesificación (en rigor, la dolarización) del los contratos gringos tras la salida del patrón oro, y su inmediate convalidación por la Corte Suprema (uno de mis ejemplos favoritos en el histérico 2002), o, más en general, la causalidad inversa entre crisis y desarrollo institucional (tal como lo miden los institucionalistas del Banco Mundial) fácilmente verificable con un par de regresiones.

domingo, 22 de agosto de 2010

La carrera de precios y gasto social

Mucho se habla de las bondades distributivas de la Asignación Universal por Hijo (la AUH, promovida por la oposición y felizmente suscripta por el gobierno) y de las maldades distributivas de la inflación (en particular, de la “inflación de la canasta básica”, o ICB, que incide directamente en hogares de bajos ingresos, y en el cálculo de la pobreza y la indigencia). Poco, sin embargo, se dice de la relación entre estas dos –y de su similitud con la carrera de precios y salarios, un clásico argentino.

lunes, 3 de mayo de 2010

La otra inflación oficial

No digo nada nuevo si digo que, por problemas de escala, los relevamientos privados de precios son en el mejor de los casos buenas aproximaciones (en el peor, creativas cocinas). No digo nada nuevo tampoco si digo que la inflación medida en varias provincias (pero no en todas) es un buen termómetro de la inflación genuina en el Gran Buenos Aires. Pongamos estas dos proposicuiones juntas, y tenemos un nuevo indicador de inflación en base a datos no intervenidos del INDEC, diríase que a mitad de camino entre el INDEK y los sondeos privados (en rigor, más cerca de estos últimos).

Naturalmente, la aproximación es es muy superior en aquellos rubros con menor diferenciación geográfica, como alimentos y bebidas:

sábado, 1 de mayo de 2010

¿Qué se puede hacer con la inflación?

Ingredientes básicos: nuevo índice de inflación en base a una metodología y muestreo creíble, programa monetario consistente con un rango indicativo de inflación como meta, presupuesto en línea con este rango de inflación, concertación de precios y salarios que plantee aumentos en base a la meta (contingentes a que ésta se cumpla), y política cambiaria que modere la velocidad de ajuste del tipo de cambio reduciendo (pero no eliminando) su rol de ancla nominal.

Con las ventajas que dan el espacio y la capacidad de editar, en lo que sigue elaboro lo que intenté decir en esta entrevista.

sábado, 17 de abril de 2010

La soportable levedad del CER

Si hubiera invertido 100 dólares en un bono en CER (Bogar 18) en octubre de 2006, antes del INDEC, el campo, la restatización de AFJPs y la crisis mundial, ¿cuántos tendría ahora? Mi cuenta de almacenero me da 106 dólares, lo mismo que un bono en dólares (Boden 12), y 5 menos que un depósito a 6 meses (reinvertido) colocado a la tasa sin riesgo (Libor).

domingo, 4 de abril de 2010

Tipo de cambio: amuse bouche

La BEA es autorreferencial: Olivera comenta mi post kambiario y ahora me toca a mi devolver la gentileza (brevemente y a modo de aperitivo de un debate continuo e interminable).

Mirando su gráfico se me ocurre una versión ligeramente distinta de la historia que allí se cuenta. Entre 2003 y 2006, tanto Brasil como Argentina apreciaron la moneda (así como otros emergentes, y algunos desarrollados...en fin, deprecio el dolar). Pero mientras que el gran país del norte lo hizo nominalmente, controlando la inflación (aunque con pendiente fuertemente administrada por las compras del BACEN), nosotros lo hicimos de manera "interna" con incremento de precios. (Esta comparacion deja de lado importantes diferencias fiscales, pero no se puede hablar de todo a la vez).

sábado, 3 de abril de 2010

Anklas Kambiarias

Un nota pergeñada por una de las mentes brillantes de la BEA con nimio aporte de este escriba, sostiene que "el gobierno parece convencido de que el INDEC subestima la inflación menos de lo que opinan los consultores privados, y estaría satisfecho con estabilizar el tipo de cambio real 'oficial', algo que, en el contexto internacional de un dólar estable, se traduciría en una devaluación igual a la inflación reportada más unos pocos puntos porcentuales. En este sentido, esperaríamos una devaluación de 10-12% para el año que, paradójicamente, frente a una inflación proyectada en 20-25, obraría de ancla nominal, a expensas de una apreciación real más pronunciada."

jueves, 25 de marzo de 2010

Desahorrando en el banco: Inflación

Decir que la tasa en Argentina es baja porque existen expectativas de apreciación real y porque la política monetaria es expansiva es casi la misma cosa.

Desahorrando en el banco: Segmentación

Decir que la tasa en Argentina es baja implica decir que los mercados locales, lejos de estar globalizados, arbitran con los retornos internacionales sólo en parte.

sábado, 20 de marzo de 2010

Emisión, inflación, regresión


Un colega me interroga sobre un intercambio en la BEA (no hay necesidad de personalizar) en el que se cuestiona la relación entre emisión e inflación. El argumento (simplificado, mea culpa) es el siguiente: si el BCRA emite para el gobierno y el gobierno gasta su diezmo, el BCRA esteriliza este gasto para preservar el 1 a 4, con un efecto monetario neto virtualmente nulo. (El intercambio luego ahonda en cuestiones sobre si el hecho de que el gobierno se gaste lo que el BCRA emite es una cuestión monetaria o fiscal, y sobre cómo este argumento se modificaría si la politica cambiaria fuera menos rígida -ambos aspectos interesantes pero secundarios al tema inicial, sobre los que vuelvo al final de este post).