miércoles, 18 de julio de 2012

¿El mundo se nos vino encima? El PRO vs CFK

Seré breve. Cristina, tal vez anticipando la inexorabilidad de la desaceleración, y la necesidad de hacer converger la sobreestimación del nivel de actividad del INDEC a un nivel más cercano a la realidad pero sobre todo por debajo del 3.25% que gatilla el pago de 3500 millones de escasos dólares a los tenedores privados del cupón indexado el PBI en diciembre de 2013, ha enfatizado el hecho de que el mundo no crece como se esperaba para motivar lo que a todas luces es una revisión de escenario, del pasado de tasas chinas de la precrisis a este presente del "peor están en España". La Fundación Pensar, usina intelectual del PRO, en un documento intenta mostrar que el contexto mundial, si bien no particularmente propicio, lejos está del desmadre de 2009 y no justifica la caída de la tasa de crecimiento argentino.

Disiento.

Empecemos por el final. Actualizando el Indice de Viento Global (IVG o, en inglés, GWI) que preparáramos por primera vez con un distinguido colega en este documento, nos dan la siguiente serie (la serie punteada marca dónde estaba el IVG con los valores y proyecciones a principios de año, cuando todo pintaba mejor).


¿Cómo se arma este índice? Se mide el crecimiento mundial (separando países G7 y China), precio de los commodites y un índice de apetito por el riesgo (que toma dos sospechosos se siempre: el VIX y el spread de bonos corporativos gringos de alto riesgo).

¿Cómo se traducen las variaciones de este índice en cambios en la tasa de crecimiento de los países de la región (esto es aceleración o desaceleración del crecimiento)?

En 2009, así:


En 2012, así:



Como puede verse, en 2009 el impacto estimado del shock mundial fue una caída en la tasa de crecimiento del 12%, pero gracias a políticas contracíclicas (depreciación cambiaria, impulso fiscal) la caída fue del 9% (los números de crecimiento surgen de una estimación en base al Índice Coincidente del Nivel de Actividad de Elypsis; el mismo ejercicio usando los números oficiales de crecimiento da resultados comparables...aunque sesgados).

En 2012, en cambio, el IVG apunta a una caída del crecimiento del 6% de 2011 (de nuevo, en base al ICAE) al 2% estimado...por un distinguido colega y un servidor. Nuevamente, la desaceleración está en línea (¿puede atribuirse?) al contexto global.

De nuevo, cabe una salvedad (perdón por ser tan puntilloso; espero que valga la pena el esfuerzo): 1% de caída se debe a un factor local exógeno a las decisiones del gobierno: la sequía (lo mismo se aplica al caso de Brasil).

De dónde surge la diferencia entre este análisis sistemático, casi mecánico y la elegante narrativa del trabajo de la gente del PRO. Veamos.

Primero, el precio de hoy de los granos no es el precio que incide en los términos de intercambio, ya que dos tercios de la cosecha ya fue liquidada a precios inferiores. De hecho, el precio efectivamente recibido por el exportador argentino en 2012 fue bastante inferior al de 2011.

En cuanto al crecimiento mundial, es cierto que en 2009 cayó y que hoy crece (apenas por encima del 2%, pero por debajo de las desactualizados números del Banco Mundial usados en el trabajo). Pero la desaceleración argentina en 2012 es muy inferior a la de 2009, sobre todo para los que pensamos que en 2009 el crecikiento no fue de 0.9% sino -3%, y en 2011 no fue de 9% sino de 6%. Este enfriamiento  mundial es más leve y explica una desaceleración más leve. (El EMAE utilizado por el trabnajo es doblemente engañosos: sobrestima 2011 y, al converger a la realidad para evitar quedar presa del pago del cupón del PBI, sobrestima la caída.) En este sentido, el trabajo confunde (o explota la confusión de) tasas de crecimiento y cambios en la tasa de crecimiento.

La discusión anterior no excusa, desde luego, la falta de respuesta (o la desorientación) del gobierno ante el shock externo. De hecho, en 2012, a diferencia de lo que sucedió en 2009 (y de lo que sucede en países vecinos) la caída no está siendo amortiguada  (y si nuestro 2% para este año acaba siendo optimista, habrá sido amplificada) por las políticas locales. Ésta es, a mi juicio, la crítica más apropiada al dicurso exculpatorio oficial. Argentina, con buenas políticas, aun restándole el arrastre del año anterior (1.5%) podría crecer al 2%; en cambio, probablemente estará más cerca del 0%.

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