sábado, 5 de febrero de 2011

Argentina, 23 en el ranking emergente

Los rankings (arbitrarios, contradictorios, ridículos) suelen ser indefendibles y adictivos. Particularmente cuando rejuntan elementos heterogéneos en una máquina de hacer chorizos para extraer una listita sencillita con puntajes varios.

En una reciente nota en el gran diario argentino me refería a varios de estos rankings, y en particular a uno al que contribuí en mi paso por el banco inglés que azula a la Premier League –un trabajo que, dado lo que hay, considero al menos económicamente intuitivo (pero ¿quién es el autor para juzgar su obra?).


El ranking que surge de allí fue revisado el año pasado para una publicación de la Brookings Institution, y dio así:

Aquellos que se tomen el trabajo de leer el informe, notarán que la región en general, y Latinoamérica en particular, ranquea bien en la macro y mal en la micro –por llamar de algún modo los insumos básicos del desarrollo de largo plazo: educación, salud, distribución, instituciones. En palabras, del informe, parecería que, resuelta en los 2000s la amenaza macro que conspiraba contra el pensamiento estratégico, el desafío en esta década es apuntalar las cuestiones micro que aseguren un crecimiento más allá de los vaivenes de las commodities. Pero esta premisa merece una disquisición más elaborada y menos estival.

(El título del post, claro está, sobreactúa la rigurosidad numérica del ejercicio.)

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